Cuando se observa la complejidad que implica un proceso de recuperación judicial, uno de los aspectos menos debatidos públicamente es la actuación del juez encargado de conducir el caso. Pedro Henrique Torres Bianchi, licenciado, máster y doctor en Derecho Procesal por la USP, destaca que el juez desempeña un papel decisivo no solo en la aplicación de la ley, sino también en la coordinación de los diversos intereses involucrados, que con frecuencia son contrapuestos.
A lo largo de este contenido, comprenderá cuáles son las principales atribuciones del juez en este tipo de procedimiento y por qué su actuación influye directamente en el desenlace de la recuperación.
¿Cuál es la función del juez en la tramitación de la recuperación judicial?
El juez es responsable de analizar la solicitud inicial de recuperación judicial y verificar si la empresa deudora ha cumplido debidamente con los requisitos legales. En la práctica, esta etapa implica revisar la documentación contable, la regularidad de la demanda y comprobar que la empresa reúne las condiciones previstas por la ley para solicitar este beneficio. Según Pedro Bianchi, este análisis inicial, aunque predominantemente técnico, ya anticipa parte de los desafíos que el proceso enfrentará más adelante, ya que cualquier deficiencia en la documentación puede comprometer las etapas posteriores.
Una vez admitida la tramitación del procedimiento, corresponde al juez designar al administrador judicial, profesional que actuará como vínculo entre la empresa, los acreedores y el propio tribunal. En efecto, esta designación requiere criterios rigurosos, ya que la calidad de la supervisión ejercida durante la recuperación depende directamente de la capacidad técnica de dicho administrador.
¿Cómo actúa el juez en la relación entre la empresa deudora y los acreedores?
A lo largo del procedimiento, el juez asume la función de mediador institucional entre la empresa en recuperación y el conjunto de acreedores, quienes con frecuencia tienen intereses distintos entre sí. Según el análisis de Pedro Henrique Torres Bianchi, esta mediación no se limita a decisiones puntuales, sino que implica una supervisión constante del equilibrio entre la preservación de la actividad empresarial y la protección de los derechos crediticios legalmente reconocidos.

También corresponde al juez resolver las impugnaciones de créditos, dirimir los conflictos de competencia que eventualmente puedan surgir y autorizar actos que excedan la gestión ordinaria de la empresa deudora, como la venta de activos relevantes. Estas decisiones requieren sensibilidad técnica, ya que afectan directamente la viabilidad económica del plan de recuperación presentado.
¿Cuál es el límite de la intervención del juez en las decisiones económicas de la empresa?
A pesar de su relevancia, la actuación judicial en la recuperación judicial tiene límites claramente definidos respecto de la interferencia en decisiones de naturaleza estrictamente económica. En opinión de Pedro Bianchi, corresponde al juez garantizar la legalidad y la regularidad del procedimiento, y no sustituir la experiencia de los acreedores y administradores en la definición de las estrategias de reestructuración, las cuales implican valoraciones técnicas sobre la viabilidad financiera.
Esta distinción adquiere especial importancia en el momento de la homologación del plan de recuperación, cuando el juez debe evaluar los aspectos formales y legales de la propuesta aprobada en la asamblea de acreedores, sin entrar en el fondo de las condiciones comerciales negociadas entre las partes. El equilibrio entre la supervisión jurídica y la autonomía de la negociación constituye uno de los pilares que sustentan la credibilidad de la recuperación judicial en Brasil.
¿Por qué la actuación del juez influye en la percepción del mercado sobre el proceso?
La conducción del procedimiento por parte del juez también influye directamente en la forma en que acreedores, inversionistas y proveedores evalúan la seriedad de la recuperación judicial en curso. Después de todo, las decisiones consistentes y técnicamente fundamentadas tienden a transmitir seguridad jurídica, un factor que influye en la disposición de terceros para mantener relaciones comerciales con la empresa durante el proceso.
Por el contrario, las decisiones que generan incertidumbre respecto de la interpretación de la legislación aplicable pueden afectar la confianza del mercado, dificultando la obtención de nuevos créditos o el mantenimiento de alianzas estratégicas. La previsibilidad de la actuación judicial, por tanto, constituye un elemento relevante para el propio éxito de la recuperación, en la medida en que fortalece la percepción de legitimidad del procedimiento ante todas las partes involucradas, como destaca Pedro Henrique Torres Bianchi.
