Las orejas prominentes son una alteración anatómica relativamente frecuente y, aun así, rodeada de dudas en cuanto a su indicación quirúrgica. Desde el inicio de esta reflexión, Milton Seigi Hayashi, médico cirujano plástico, destaca que la decisión de realizar una otoplastia debe basarse en criterios médicos, una evaluación anatómica individualizada y expectativas bien orientadas. A lo largo de este artículo, se presentarán los principales puntos que ayudan a pacientes y familiares a comprender cuándo la cirugía está indicada y cómo tomar una decisión consciente y segura.
¿Para quién suele estar indicada la cirugía de orejas prominentes?
La cirugía de orejas prominentes está indicada para pacientes que presentan una proyección excesiva de las orejas en relación con el cráneo o alteraciones en la anatomía del cartílago que comprometen la armonía facial. Se estima que entre el 3% y el 5% de la población presenta algún grado de esta condición, lo que demuestra que no se trata de un evento raro. La indicación no está asociada a estándares estéticos rígidos, sino a la corrección de una alteración anatómica identificable.

En la evaluación clínica, Milton Seigi Hayashi considera factores como la simetría, la proporción facial y el impacto de la condición en la vida del paciente. Cada caso debe analizarse de manera individual, ya que la anatomía de las orejas varía significativamente. La indicación quirúrgica surge cuando existe equilibrio entre la queja presentada, los hallazgos anatómicos y la viabilidad técnica del procedimiento, priorizando siempre la seguridad y la naturalidad.
¿Cuál es la edad adecuada para evaluar la otoplastia?
La otoplastia puede evaluarse a partir de los siete años de edad, periodo en el que aproximadamente el 90% del crecimiento de la oreja ya ha ocurrido. Esta información es relevante porque la corrección quirúrgica, cuando está bien indicada, no suele interferir en el desarrollo futuro de la estructura auricular, informa Hayashi. En niños, la decisión implica una orientación cuidadosa a los padres o responsables, considerando aspectos físicos y emocionales.
La edad cronológica no debe ser el único criterio de decisión. Es fundamental evaluar la madurez anatómica, la comprensión del procedimiento y el contexto familiar. En adolescentes y adultos, los principios son similares, con atención adicional a la rutina del paciente y al periodo de recuperación. Evaluar el momento adecuado forma parte de una planificación quirúrgica segura y responsable.
¿Qué aspectos anatómicos se evalúan antes de la cirugía?
La anatomía de la oreja es compleja y presenta gran variabilidad entre los pacientes. Entre los principales puntos evaluados se encuentran la formación del antehélix, el tamaño y la profundidad de la concha, y la relación de la oreja con el cráneo. Pequeñas alteraciones en estas estructuras pueden generar una proyección excesiva o una asimetría perceptible en el rostro.
Según el médico cirujano plástico Milton Seigi Hayashi, existen más de doscientas técnicas descritas para la corrección de las orejas prominentes, lo que refuerza la importancia de individualizar la planificación quirúrgica. No existe una técnica única que sirva para todos los casos. El objetivo es respetar la anatomía natural, buscando equilibrio, armonía facial y resultados proporcionales a las características de cada paciente.
¿Cómo alinear las expectativas del resultado con la realidad anatómica?
El alineamiento de expectativas es una etapa esencial de la consulta preoperatoria. La otoplastia tiene como objetivo mejorar la posición y proporción de las orejas, no crear un estándar artificial. Los resultados naturales dependen directamente del respeto por la anatomía y de las limitaciones técnicas presentes en cada caso.
En este contexto, Milton Seigi Hayashi refuerza la importancia de una comunicación clara entre médico y paciente. Explicar lo que puede lograrse y cuáles resultados son realistas contribuye a una decisión más consciente. Expectativas bien ajustadas reducen frustraciones y aumentan la satisfacción en el postoperatorio, fortaleciendo la confianza en el proceso quirúrgico.
¿Qué cuidados antes de la cirugía aumentan la seguridad del procedimiento?
Los cuidados preoperatorios son fundamentales para aumentar la seguridad de la otoplastia. Incluyen una evaluación clínica completa, la solicitud de exámenes de laboratorio y orientaciones específicas sobre el uso de medicamentos. Estas etapas ayudan a reducir riesgos y a garantizar condiciones adecuadas para la realización del procedimiento, resume Hayashi.
En síntesis, la seguridad comienza antes de la cirugía propiamente dicha. Seguir correctamente las orientaciones médicas, aclarar dudas durante la consulta y comprender cada fase del proceso contribuyen a una experiencia más tranquila. La preparación adecuada es parte esencial de un procedimiento seguro y de una recuperación predecible.
Autor: Diego Rodríguez Velázquez
