El tramo metropolitano del río Llobregat recibió 2.003.172 visitas entre julio de 2024 y junio de 2025, según un estudio encargado por el Área Metropolitana de Barcelona (AMB) al Institut Metròpoli. Los datos, divulgados el 18 de septiembre de 2026, muestran que el espacio fluvial se ha consolidado como un punto habitual para el ocio, la actividad física y los desplazamientos cotidianos en el entorno de Barcelona.
La investigación estima que 142.861 personas diferentes utilizaron los caminos y espacios vinculados al río durante ese periodo. Además, el 78% de los usuarios afirmó que visita el Llobregat al menos una vez por semana, un indicador de la frecuencia con la que este corredor natural forma parte de la vida diaria de la población metropolitana.
La mayoría de los visitantes vive en el entorno del río
El uso del río Llobregat tiene un marcado carácter local. El 93,7% de las personas que acudieron al espacio reside en alguno de los municipios próximos, de acuerdo con los resultados difundidos por la Área Metropolitana de Barcelona. La cifra refuerza la idea del río como una infraestructura verde de proximidad, accesible para quienes viven en las localidades atravesadas o cercanas a su recorrido.
La denominada Zona 3 concentra el 56% de las visitas. Esta área incluye Sant Joan Despí, Cornellà de Llobregat, L’Hospitalet de Llobregat, Sant Boi de Llobregat, Barcelona y El Prat de Llobregat. El dato sitúa a Barcelona dentro de una red territorial más amplia, en la que el río conecta municipios y ofrece un espacio común para caminar, pedalear y realizar actividades al aire libre.
El acceso se realiza principalmente a pie o en bicicleta. Esta forma de llegada encaja con el carácter de los caminos fluviales y con la evolución del Llobregat como espacio de movilidad activa, además de su función recreativa. La cercanía aparece también como uno de los aspectos mejor valorados por los usuarios, con una puntuación media de 8,5 sobre 10.
El río también se utiliza para desplazamientos cotidianos
El estudio apunta a un cambio en los motivos de uso del espacio. La proporción de personas que recurren a los caminos del río para ir al trabajo, hacer gestiones o llegar a otros lugares pasó del 5% al 10,4%. Según el Institut Metròpoli, este crecimiento muestra que el corredor fluvial no se limita a funcionar como destino de ocio, sino que también empieza a integrarse en los recorridos habituales de la población.
El ejercicio físico continúa siendo el principal motivo para visitar el Llobregat, con el 53,5% de las respuestas. Los paseos ocupan la segunda posición, con un 24,3%. En conjunto, los resultados describen un espacio utilizado de manera recurrente, tanto para mantener hábitos saludables como para disfrutar de un entorno natural sin alejarse de los núcleos urbanos del área metropolitana.
La valoración general del espacio alcanzó una nota media de 7,8 sobre 10. La tranquilidad obtuvo una puntuación de 8,4, muy próxima a la valoración de la cercanía. Estos resultados reflejan una percepción positiva de los caminos y del entorno fluvial, aunque los usuarios también identificaron aspectos que requieren atención para mejorar la convivencia y la experiencia de visita.
Incivismo, velocidad y perros sueltos, entre los problemas señalados
Entre las principales dificultades mencionadas aparecen algunos comportamientos incívicos, el exceso de velocidad de determinados ciclistas y la presencia de perros sueltos. Estos factores pueden generar conflictos entre peatones, ciclistas y otros usuarios del espacio, especialmente en los tramos con mayor afluencia.
La información ofrece así una fotografía del momento actual del río Llobregat: un lugar con una utilización intensa y una valoración mayoritariamente favorable, pero que debe gestionar el aumento de visitantes y la diversidad de actividades. La combinación de conservación ambiental, uso público y movilidad activa plantea retos para la planificación metropolitana.
Un proyecto de recuperación ambiental opta a un premio europeo
La evolución del uso social del río coincide con las políticas de recuperación socioambiental impulsadas por la AMB. El proyecto, cofinanciado con fondos europeos FEDER, fue seleccionado como finalista de los premios REGIOSTARS 2026, en la categoría «Una Europa verde».
De acuerdo con la información institucional, la iniciativa busca combinar la recuperación ecológica del Llobregat, el refuerzo de la biodiversidad y la apertura de los espacios fluviales al uso público. El reconocimiento europeo pone el foco en una estrategia que intenta compatibilizar la mejora ambiental con el acceso cotidiano de la ciudadanía.
La votación popular de los premios está prevista hasta el 14 de octubre de 2026. Mientras tanto, los datos de visitas y frecuencia de uso muestran el papel que el río ya desempeña en la metrópolis: un corredor natural próximo a Barcelona que conecta municipios, facilita desplazamientos no motorizados y ofrece un espacio para el ejercicio y el descanso.
